No sé cómo ni por qué,
sólo todo se echó a perder,
primero los dĆas se hicieron mĆ”s grises,
como los aƱos en que lo quise;
Luego las horas se hicieron largas,
como esperar sentada el alta de su corazón,
cuando daba vuelta por los pasillos asustada.
TambiƩn los pƔjaros se callaron,
como mi telĆ©fono aĆŗn sin baterĆa,
y de la nada, igual que hace mucho tiempo,
papĆ” y yo nos gritamos desde lados contrarios de la mesa.
Todo iba bien,
los dĆas azules,
el sol abrigador,
los besos sencillos.
Y todo se echó a perder,
quizĆ” por los astros,
quizƔ porque hechƩ mugre bajo la alfombra.
Todo se echó a perder.
El nuevo corte de pelo.
El rubor aumentó en mis mejillas.
El dolor de cabeza constante.
Y poco importó cuÔnto hablara y a quién,
al final, eso de "en las buenas y en las malas",
es solo un lindo sueƱo y creer.
Marchitada, sola & marchitada,
como hace tanto tiempo no lo estaba,
escondida en este teclado,
que al menos aĆŗn no ha fallado.
sólo todo se echó a perder,
primero los dĆas se hicieron mĆ”s grises,
como los aƱos en que lo quise;
Luego las horas se hicieron largas,
como esperar sentada el alta de su corazón,
cuando daba vuelta por los pasillos asustada.
TambiƩn los pƔjaros se callaron,
como mi telĆ©fono aĆŗn sin baterĆa,
y de la nada, igual que hace mucho tiempo,
papĆ” y yo nos gritamos desde lados contrarios de la mesa.
Todo iba bien,
los dĆas azules,
el sol abrigador,
los besos sencillos.
Y todo se echó a perder,
quizĆ” por los astros,
quizƔ porque hechƩ mugre bajo la alfombra.
Todo se echó a perder.
El nuevo corte de pelo.
El rubor aumentó en mis mejillas.
El dolor de cabeza constante.
Y poco importó cuÔnto hablara y a quién,
al final, eso de "en las buenas y en las malas",
es solo un lindo sueƱo y creer.
Marchitada, sola & marchitada,
como hace tanto tiempo no lo estaba,
escondida en este teclado,
que al menos aĆŗn no ha fallado.